BELLEZA
NATURAL: Las maravillosas Almendras
Una de las tantas funciones que cumplen
las almendras es la de contribuir a
tener una piel saludable de adentro
hacia afuera.
Historia de belleza
Las almendras son reconocidas por sus
beneficios estéticos desde hace
mucho tiempo. Desde el antiguo Egipto
hasta la modernidad, las almendras constituyen
un popular ingrediente de cremas y pociones
de limpieza, exfoliación, hidratación
y nutrición.
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Sin embargo, en los últimos tiempos,
la noción de piel saludable ha cambiado
radicalmente. Los expertos en cuidado de la
piel destacan que no sólo las aplicaciones
tópicas —como las cremas de limpieza
o las lociones— sino también la
alimentación pueden afectar el nivel
de humedad, la apariencia joven y la salud de
la piel en general.
Esto significa buenas noticias para la almendra
versátil la cual es un ingrediente común
en los productos más populares del cuidado
de la piel y al mismo tiempo es un refrigerio
popular para aquellas mujeres que buscan una
alternativa saludable.
Una encuesta realizada por Datamonitor el año
pasado reveló que el 50 por ciento de
los encuestados en los Estados Unidos y Europa
eran "concientes de las necesidades de
nutrición de la piel".
"Con los nuevos productos de belleza y
las nuevas investigaciones sobre las cualidades
de ciertos alimentos, se está difundiendo
la idea de tratar la belleza por dentro y por
fuera", expresa Connie Gutterson, PhD y
dietista registrada, autora de The Sonoma Diet
(La Dieta Sonoma, Meredith, 2005), best-seller
del New York Times.
"Los estudios de investigación
indican que los antioxidantes de los alimentos
pueden mejorar la piel, actuando desde adentro.
Al mismo tiempo, cada vez más productos
de belleza para la piel contienen alimentos
naturales y nutritivos, como almendras y frutos
rojos", escribe Gutterson.
Almendras por Fuera
No es de sorprender que las almendras desempeñen
un papel protagónico o secundario en
muchos productos para el cuidado de la piel.
Este popular fruto seco es muy versátil
como ingrediente tópico.
Exfoliación con gusto a almendra: por
su textura granular, las almendras picadas finas
o la harina de almendras se pueden utilizar
para realizar una exfoliación suave,
eliminando las células muertas de la
piel y dándole al cutis un aspecto renovado.
Prueba preparar un exfoliante casero mezclando
1 cucharada de harina de almendras con 1 cucharada
de miel y 1 cucharada de jugo de lima, revolviendo
hasta formar una pasta.
Partiendo hacia la hidratación: las
mujeres victorianas tenían razón
en adorar el aceite de almendra; este aceite
contiene ácido linoleico, un ácido
graso que ayuda a suavizar e hidratar la piel.
Después de la exfoliación es el
momento ideal para hidratar la piel. El aceite
de almendras se encuentra presente en lociones,
cremas, bálsamos y máscaras hidratantes
de primera calidad y de uso cotidiano.
Nutrición y Protección: Algunos
estudios indican que los productos para el cuidado
de la piel que contienen vitamina E —uno
de los principales antioxidantes de las almendras—
pueden contribuir a combatir los signos de envejecimiento,
protegiendo la piel del daño causado
por los rayos ultravioletas.
Almendras por Dentro
Comer alimentos ricos en ciertas vitaminas,
minerales y otros nutrientes es importante para
la salud de la piel. En particular, los antioxidantes
y las grasas saludables están demostrando
ser ideales para la piel, y las almendras contienen
ambos.
Aunque habitualmente no se te ocurriría
comer un puñado de almendras para tomar
su ración diaria de antioxidantes, estudios
de investigación demuestran que deberías
comenzar a hacerlo. Un análisis reciente
llevado a cabo por la Universidad de Tufts reveló
que un puñado de almendras contiene los
mismos niveles de antioxidantes flavonoides
que el brócoli o el té verde.
Además, las almendras son una excelente
fuente de vitamina E antioxidante (reconocida
por ser muy beneficiosa para la piel) y aportan
el 35 por ciento del Valor Diario (VD) de esta
vitamina.
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