CONSEJOS PARA
TENER UN CABELLO HERMOSO:
Cada
tipo de cabello requiere unos cuidados
especiales. Secos, teñidos, con
caspa, incluso los normales, los más
agradecidos, merecen nuestra atención.
Para ir directa a la raíz del problema,
empieza por detectar cómo es el
tu pelo. Después, con el decálogo
de consejos prácticos aprenderás
a mantenerlo a raya sin perder tiempo
ni dinero, y la mayoría de las
veces sin necesidad de salir de casa.
Tener un pelo bonito y sano no es difícil,
sólo se necesitan ganas y constancia.
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Decálogo para tu cabello
Hay que tratar el cabello con delicadeza, masajeándolo
suavemente con la yema de los dedos desde la
nuca hasta el cuello. Aparte del champú,
todos los tipos de pelo necesitan un acondicionador
y una mascarilla adaptada a sus características
que se aplicarán una vez por semana.
El aclarado es clave: empieza por agua templada
y termina con agua muy fría. Así
aportarás brillo a tu peinado.
Lavar, peinar y secar con suavidad
Para secar el cabello recién lavado,
basta con presionarlo con la toalla hasta absorber
el exceso de humedad. Secadores y planchas sólo
cuando sea imprescindible, y siempre a una temperatura
media. Desenreda el pelo con cuidado para que
no se rompa. Si lo tienes graso, invierte en
peines de madera y cepillos de cedras naturales.
Un buen corte
No vayas a la peluquería sólo
en casos extremos. El pelo tiene que revitalizarse.
Lo más conveniente es cortarse las puntas
cada seis u ocho semanas para que crezcan con
fuerza y no se resquebrajen.
Un toque brillante
Para conseguirlo también puedes extender
leche condensada por el cabello antes de enjuagarlo
y luego pasar un cubo de hielo por las mechas.
Otra opción es preparar una mascarilla
con aceite de germen de trigo. Déjala
actuar durante la noche y a la mañana
siguiente, en el lavado, retírala con
agua y un chorro de vinagre de manzana.
Para cabello graso
Este es el tipo de pelo más frecuente,
un 35 por ciento lo sufre. Si eres una de las
afectadas, haz frente a la grasa vertiendo un
poco de zumo de limón en el último
aclarado. También te vendrá bien
la levadura de cerveza y, aunque parezca sorprendente,
masajearte el cuero cabelludo con aceite. Eso
sí, esto último con moderación:
sólo una vez por semana, si no conseguirás
el efecto contrario.
Acaba con la sequedad
Ya sea fruto de herencia natural o del uso
de tintes y otras prácticas que castigan
el cabello, la sequedad se puede combatir. Apunta
los ingredientes de otro remedio natural: dos
yemas de huevo, una cucharadita de ron y otra
de aceite de ricino. Deja actuar la mezcla unos
minutos, date un buen lavado ¡y listo!.
Presume de morena
Si la manzanilla potencia el rubio del cabello,
el pelo oscuro tiene al romero como aliado.
Pon a hervir un puñado de hojas de romero
frescas, picadas con 2 tazas de agua. Espera
cinco minutos más antes de retirar la
preparación e introdúcela en un
recipiente con difusor. Consérvalo en
la nevera para rociarlo sobre el cabello. Verás
cómo potencia el moreno.
Si además quieres que tu cabello tenga
reflejos rojizos, antes de probar con las mechas
empieza usando infusiones de té rojo
en el último aclarado.
Adiós a la caspa
Los productos específicos para combatir
la caspa multiplican sus efectos si los combinas
con el perejil. Hierve 50 gramos de hojas frescas
de esta planta y cuando enfríe la infusión
échatela por el cuero cabelludo. Importante:
luego no te aclares el pelo, simplemente sécatelo.
Rizos bajo control
Domar el pelo rizado no tiene por qué
ser un suplicio. Basta con aplicar clara de
huevo sobre el cabello para definir su forma
natural. Para evitar los enredos, imprescindible
el acondicionador. Sus resultados se harán
más evidentes si en la espera envuelves
el pelo con papel de aluminio.
¡Quiero volumen!
A otros les preocupa lo contrario y sueñan
con darle vida a un cabello lacio. Si este es
tu caso, ponte manos a la obra y reparte espuma
sobre el pelo mojado desde la raíz hasta
las puntas. Después sécatelo con
la cabeza hacia abajo y, al incorporarte, péinalo
mechón a mechón por debajo con
un cepillo redondo.
Teñido pero sano
Mantén tu color en perfecto estado mezclando
leche de almendras, esencia de canela y unas
gotas de limón. Si además eres
de las que se tiñen en casa, aísla
primero el contorno del cuero cabelludo y las
orejas con vaselina o crema hidratante. Si no
lo has hecho y se mancha la piel, no desesperes.
Las manchas pueden desaparecer frotándolas
con un algodón empapado con champú
y alcohol.